Qué es y cuándo se necesita
La localización de fallas en cables subterráneos es el trabajo de encontrar, desde la superficie, el punto exacto donde un cable enterrado perdió su aislamiento. Un circuito que dispara y no se deja reenergizar, un alimentador que quedó a tierra o una prueba de aceptación que no pasó tienen casi siempre la misma pregunta detrás: ¿dónde está la falla?
Sin un método, la respuesta suele ser costosa: abrir la zanja por tramos hasta encontrar el daño o cambiar el cable completo. Con los equipos adecuados la falla se ubica primero de forma aproximada desde un extremo del cable y luego con precisión sobre el terreno. Así se excava solo en ese punto y se hace el empalme, sin cambiar todo el cable ni desenterrar todo el recorrido.
Lo hacemos en cables enterrados de media y baja tensión de subestaciones, de plantas industriales y de plantas solares, donde los circuitos colectores y los alimentadores de la planta corren bajo tierra y un daño detiene la generación o el proceso. Forma parte de nuestras pruebas y puesta en servicio.
Qué incluye
- Análisis de la falla. Medimos el aislamiento entre fases y contra la pantalla o tierra para saber qué tipo de falla es: franca, de alta resistencia o intermitente. De eso depende el método.
- Prelocalización. Desde un extremo del cable estimamos la distancia hasta la falla. La reflectometría (TDR) envía un pulso y lee su reflexión; en las fallas de alta resistencia o intermitentes se combina con métodos de impulso que hacen visible la falla en la traza.
- Trazado del recorrido. Seguimos el cable desde la superficie para saber por dónde va realmente, sobre todo cuando no hay planos actualizados o el cable comparte zanja con otros.
- Localización exacta. Sobre el tramo prelocalizado ubicamos el punto de la falla en el terreno, por ejemplo con onda de choque y escucha acústica, y lo marcamos para excavar.
- Fallas de cubierta. Cuando el daño está en la cubierta exterior y no en el aislamiento, se localiza con métodos propios para ese caso, antes de que el agua avance hacia el aislamiento.
- Identificación del cable antes de cortarlo, cuando en la zanja hay varios cables.
- Acompañamiento del empalme y, si lo acuerda con nosotros, pruebas del cable reparado antes de energizar.
El método exacto se elige en sitio según el tipo de falla, el tipo de cable y su recorrido. Explicamos los métodos en la guía de pruebas de diagnóstico de cables y en la de cables de potencia.
Cómo lo hacemos
- Información previa. Nos cuenta qué pasó: qué circuito, qué protección actuó, desde cuándo y qué maniobras se hicieron. Revisamos planos, longitudes, empalmes conocidos y tipo de cable. Según su caso le recomendamos la prueba y el equipo adecuados, y lo incluimos en la cotización: así hace la prueba que su caso de verdad necesita, sin pagar pruebas de más.
- Seguridad. El cable se desconecta en sus dos extremos, se verifica sin tensión y se pone a tierra mientras no se mide. Coordinamos con su operación los permisos de trabajo y el aviso a terceros si el recorrido pasa por zonas compartidas.
- Análisis y prelocalización. Clasificamos la falla y estimamos su distancia desde uno o desde los dos extremos, para tener una segunda referencia.
- Trazado y punto exacto. Seguimos el recorrido y ubicamos el punto de la falla en el terreno. Lo marcamos con una tolerancia que permita una excavación pequeña.
- Verificación. Al descubrir el cable confirmamos el daño. Si lo acuerda, probamos el cable después del empalme.
- Informe. Entregamos el registro de lo medido y la ubicación de la falla.
Criterios y normas
IEEE 1234-2019 es la guía de técnicas de localización de fallas en sistemas de cables de potencia apantallados: describe cómo caracterizar la falla y qué métodos de prelocalización y de localización exacta aplican a cada caso. Para las pruebas posteriores a la reparación, IEEE 400 y IEEE 400.2 orientan las pruebas de campo del aislamiento en cables apantallados, y la prueba de tensión soportada en sitio explica cuándo se usa. En Colombia, el trabajo se hace con las reglas de seguridad del RETIE para trabajos con equipos desenergizados.
Una localización no tiene un «valor de aceptación»: su resultado es una distancia y un punto en el terreno, con una incertidumbre que depende del método, de la información del cable y del recorrido. Por eso el informe dice qué método se usó y qué tan confiable es el punto marcado.
Qué recibe
- El punto de la falla marcado en el terreno, con su distancia desde el extremo de referencia.
- El registro de las mediciones: aislamiento, trazas de prelocalización y método de localización exacta.
- El recorrido del cable trazado en el tramo trabajado, si fue necesario.
- La recomendación sobre la reparación: empalme en el punto o, si las mediciones muestran un cable deteriorado, las pruebas de diagnóstico que conviene hacer antes de decidir.
- Si se acordaron, los protocolos de las pruebas del cable reparado.
Por qué Tiza Group
- Equipos de prueba de fabricantes reconocidos (Baur, OMICRON, Doble, entre otros), elegidos según el tipo de falla.
- El argumento es económico y es el suyo: excavar solo donde está la falla y reparar con un empalme, en lugar de cambiar todo el cable o abrir toda la zanja.
- Experiencia en subestaciones de media, alta y extra alta tensión, en plantas industriales y en plantas solares: entendemos qué significa un circuito fuera de servicio para su operación.
- Un mismo equipo que localiza, acompaña la reparación y prueba el cable antes de energizar.
Si la falla apareció durante una puesta en servicio, el trabajo se integra a las pruebas FAT y SAT o a la puesta en servicio de plantas solares.